Brahms, Piano y Orquesta

Lo poco que puedo decir es que el Opus 15 de Johannes Brahms es una de las obras orquestales que más me gustan. Es más que un concierto para piano y orquesta, es casi una sinfonía con piano y sin embargo nunca deja de ser un concierto, lleno de diálogos y momentos de virtuosismo.
La pena es que de tanto trabajo tuve que sacrificar la primera parte del concierto (Fabini y Chávez) y aunque pensaba llegar para el intervalo igual llegué medio minuto tarde (sí, literalmente). El asunto es que con el concierto de Brahms recién comenzado marché a paraíso del teatro Solís, allá, en el cuarto piso, aún cuando tenía entrada para palco, pero bueno, así y todo valía la pena estar presente para esta genial obra de arte. Gracias como siempre a la Filarmónica de Montevideo por entregarnos estos espectáculos.