Cuatro cuadros a 75 años del último ataque nuclear

Cuadro I 

Hiroshima

75 años del primer genocidio con bomba atómica: Hiroshima, 6 de agosto de 1945.

Contemplación de la destrucción de Hiroshima causada por la explosión de la bomba atómica Little Boy, a 500 metros de altura, en la mañana del 6 de agosto de 1945.


“Arrojamos dos bombas ¿Fue desproporcionado? Para algunos sí. El general que dio la orden nos decía que si hubiéramos perdido nos habrían juzgado como criminales de guerra por nuestros actos inmorales. Pero si es inmoral si se pierde ¿por qué es moral si se gana?”

-Robert McNamara (The Fog of War)





Cuadro II

Damocles

El 9 de agosto de 1945 el horror caía sobre Nagasaki.

Fat Man.

El último ataque nuclear en la historia de la humanidad.

Desde entonces, increíblemente, han pasado 75 años de "calma nuclear". Pero no hay mucho para celebrar. A pesar de los esfuerzos y avances hacia el desarme nuclear, hoy en día existen miles de bombas atómicas y termonucleares repartidas por el mundo, muchas de las cuales son miles de veces más poderosas que las detonadas en Hiroshima y Nagasaki.

El legado de algo que ocurrió allá lejos y hace mucho, es presente y pende sobre nosotros, inconscientes, como una pesada espada que cuelga de un delgado hilo.

"Para aquel que ve una espada desenvainada sobre su impía cabeza, los festines de Sicilia, con su refinamiento, no tendrán dulce sabor, y el canto de los pájaros, y los acordes de la cítara, no le devolverán el sueño."

-Horacio, Odas III, 1.

Fat Boy. La bomba que detonó a 500 metros de altura sobre Nagasaki, el 9 de agosto de 1945.



Cuadro III

Kokura

La ciudad japonesa de Kokura se salvó dos veces de la bomba atómica. Hoy es el centro de la gran ciudad de Kitakyushu, a mitad de camino entre Hiroshima y Nagasaki, a 155 km de cada una. El 6 de agosto de 1945, Kokura era el plan B para Little Boy, pero Hiroshima estaba despejada. Tres días más tarde, el 9 de agosto de 1945, Kokura era el plan A, el objetivo primario para Fat Man, pero amaneció nublada. Nagasaki era el plan B. Los habitantes de Kokura conocieron muchos años después que habían escapado dos veces de la extinción. Que por capricho de la naturaleza se habían salvado, no una, sino dos veces del horror del capricho humano.

Sobre este tema recomiendo leer "Nubes sobre Kokura," uno de los capítulos más emotivos que he leído en un libro de divulgación científica. Mi respuesta fueron lágrimas cuando lo leí por primera vez, hace un par de años. Una historia de la ciencia, pero sobre todas las cosas una historia de la humanidad, que por su calidad bien podría ser un homenaje a Kurosawa. Invito a que lo lean en Einstein para Perplejos, el hermoso libro de los físicos José Edelstein y Andrés Gomberoff.

En este enlace comparto un artículo más breve y previo al libro, que los autores publicaron hace 5 años, "Los núcleos de los átomos"

Artículo de José Edelstein y Andrés Gomberoff, que se puede leer en este este enlace (leer).



Cuadro IV

Perspectivas

La bomba atómica tuvo mucho que ver con la física. De hecho no hubiera sido posible sin la física. Tal vez por eso sea que los físicos se sienten en general tan identificados con el tema.

Aquí comparto otras miradas a través de la mirada del físico Ernesto Blanco, que vale por tres:

"El infierno visto sin gafas: a 75 años de la tragedia de Hiroshima"

En La Diaria Ciencia: leer aquí

Artículo de Ernesto Blanco que se puede leer en este enlace (aquí).




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